Pérdida de memoria: causas, síntomas y señales de alerta

Pérdida de memoria: causas, síntomas y señales de alerta

La memoria interviene en muchas acciones del día a día, como recordar una cita médica, seguir una conversación, encontrar un objeto que se acaba de guardar o reconocer una rutina habitual. Cuando los olvidos se vuelven más frecuentes o empiezan a generar dudas en la persona o en su entorno, es normal preguntarse qué puede estar ocurriendo. 

La pérdida de memoria puede tener causas muy diferentes. En algunos casos está relacionada con factores temporales, como el estrés, la falta de sueño, determinados medicamentos o déficits nutricionales. En otros, puede formar parte de un problema de salud que requiere valoración médica, especialmente cuando los olvidos aparecen de forma repetida, aumentan con el tiempo o afectan a actividades cotidianas.

En este artículo explicamos qué es la pérdida de memoria, cuáles pueden ser sus principales causas, qué síntomas pueden aparecer y qué señales de alerta conviene vigilar para saber cuándo es recomendable consultar con un profesional sanitario.

Qué es la pérdida de memoria

La pérdida de memoria es la dificultad para recordar información, experiencias, nombres, citas, conversaciones, tareas pendientes o acontecimientos recientes. Puede afectar a recuerdos puntuales, a la memoria a corto plazo o a la capacidad para retener nueva información.

No siempre significa que exista una enfermedad neurológica. La memoria puede verse influida por muchos factores, como el cansancio, el estrés, la falta de sueño, algunos medicamentos, el consumo de alcohol, determinadas enfermedades o cambios emocionales.

El National Institute on Aging, organismo perteneciente a los National Institutes of Health de Estados Unidos, explica que olvidar cosas de vez en cuando puede formar parte del envejecimiento normal, pero que los problemas de memoria más serios pueden dificultar actividades cotidianas como conducir, usar el teléfono o encontrar el camino a casa.

Por eso, al hablar de pérdida de memoria es importante diferenciar entre un olvido ocasional y una alteración que afecta al funcionamiento diario. No es solo olvidar, sino la frecuencia, la intensidad, la evolución y el impacto que esos olvidos tienen en la autonomía de la persona.

Causas de la pérdida de memoria

Las causas de la pérdida de memoria pueden ser muy diversas. Algunas son temporales o tratables, mientras que otras pueden estar relacionadas con enfermedades crónicas o procesos neurológicos.

En muchos casos, la pérdida de memoria no tiene una única causa. Puede estar influida por la combinación de varios factores,tales como el descanso insuficiente, estrés, alimentación, medicación, salud cardiovascular, estado emocional, consumo de alcohol o enfermedades previas.

Estrés, ansiedad y falta de descanso

El estrés, la ansiedad y la falta de descanso pueden afectar a la memoria porque dificultan la atención, la concentración y la capacidad para retener información nueva. En estos casos, la persona puede sentir que “se le olvidan las cosas”, aunque el problema esté más relacionado con el cansancio mental o la falta de procesamiento adecuado de la información que con una alteración de la memoria en sí.

Déficits nutricionales y alteraciones hormonales

Algunos déficits nutricionales y alteraciones hormonales también pueden influir en la memoria. Niveles bajos de vitamina B12, alteraciones tiroideas o cambios en ciertos parámetros metabólicos pueden afectar al rendimiento cognitivo.

Medicamentos y consumo de alcohol

Determinados medicamentos pueden afectar a la memoria, especialmente en personas mayores o cuando se combinan varios tratamientos. Algunos fármacos con efecto sedante, medicamentos para dormir o ansiolíticos pueden influir en la atención y la claridad mental. El consumo de alcohol también puede afectar a la memoria, tanto de forma puntual como sostenida.

Problemas cardiovasculares, neurológicos u otras enfermedades

La memoria también puede verse afectada por problemas cardiovasculares, neurológicos u otras enfermedades. La hipertensión, la diabetes, el colesterol elevado, los ictus, los traumatismos, las infecciones o algunas enfermedades neurológicas pueden influir en el funcionamiento cerebral.

Deterioro cognitivo, demencia y Alzheimer

En algunos casos, la pérdida de memoria puede estar relacionada con un deterioro cognitivo o con enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer.

Alzheimer.gov señala que el deterioro cognitivo leve puede implicar más problemas de memoria o pensamiento de lo esperado para la edad, aunque la persona suele mantener sus actividades diarias. 

Síntomas de pérdida de memoria

Los síntomas de pérdida de memoria pueden variar según la causa, la edad, el estado de salud y la evolución de los cambios. En algunos casos son leves y puntuales, mientras que en otros, más frecuentes y evidentes.

Entre los síntomas de pérdida de memoria pueden aparecer dificultad para recordar conversaciones recientes, olvidar citas o tareas, perder objetos con frecuencia, repetir preguntas, necesitar más recordatorios de lo habitual o tener problemas para seguir el hilo de una actividad.

También puede haber dificultad para aprender información nueva, recordar nombres, encontrar palabras o mantener la concentración. En adultos mayores, estos cambios deben interpretarse con prudencia, ya que algunos olvidos pueden ser normales, pero otros pueden indicar que conviene realizar una valoración.

La pregunta no es solo cuáles son los síntomas de pérdida de memoria, sino si esos síntomas han cambiado respecto al funcionamiento habitual de la persona, si aumentan con el tiempo y si interfieren en su vida cotidiana.

Señales de pérdida de memoria que conviene vigilar

Algunas señales de pérdida de memoria merecen especial atención, sobre todo si son frecuentes, progresivas o afectan a la autonomía.

Conviene vigilar cuando la persona repite las mismas preguntas en poco tiempo, olvida conversaciones recientes de forma habitual, se desorienta en lugares conocidos, abandona tareas a mitad, pierde objetos en lugares poco habituales o necesita cada vez más ayuda para actividades cotidianas que antes realizaba sola.

También es importante observar si la pérdida de memoria aparece junto a cambios en el lenguaje, la orientación, el juicio, el estado de ánimo, la personalidad o la capacidad para tomar decisiones.

El National Institute on Aging diferencia entre olvidos ocasionales propios de la edad y señales que pueden indicar un problema más relevante. Por ejemplo, olvidar a veces qué palabra usar puede ser habitual, pero tener problemas para seguir una conversación puede requerir más atención.

Qué hacer ante los primeros cambios de memoria

Ante los primeros cambios de memoria, lo más recomendable es observar la evolución y consultar con un profesional sanitario si los olvidos se repiten, aumentan con el tiempo o empiezan a interferir en la vida diaria. Una valoración adecuada permite revisar posibles causas, descartar factores tratables y establecer un seguimiento adaptado a cada persona.

A partir de ahí, el cuidado cognitivo debe plantearse de forma integral, combinando hábitos saludables, descanso adecuado, alimentación equilibrada, actividad física, estimulación cognitiva y, cuando encaje dentro de esa estrategia, el apoyo de complementos alimenticios como FontUp®. Su aporte de EGCG procedente del extracto de té verde puede ayudar a reforzar ese enfoque de cuidado cognitivo diario, siempre como complemento a unos hábitos saludables y no como sustituto de la valoración o el seguimiento médico.

Ana Caamaño

Científica Biomédica, especializada en Neurociencia